miércoles, 1 de mayo de 2013

DETRÁS DE UNA LEYENDA


Lo comprendí tarde, pero lo comprendí, para hablar de la leyenda musical que representa la figura de Ismael Rivera hay que trazar una línea en el cuadro de su vida artística, hacer balance en la misma y mirar a ambos lados para entender que en ese despliegue hay un ‘antes’ y un ‘después’. A un lado del paisaje está el sputnik subiendo hasta los límites de nuestra atmósfera, ocupado por un bonche de negritos en primera clase y la cara de Ismael Rivera asomada por una de las ventanillas tratando de digerir el paisaje que se le escapaba de manera vertical. Al otro lado el movimiento se percibe más lento y pesaroso, el camino terrenal lleno de obstáculos, miedos y fantasmas, en búsqueda constante de un pasaje que le lleve a la plataforma de lanzamiento de un cohete Apollo con destino allende la atmósfera terrestre.
Hay una imagen del ‘antes’: un mulato bonitillo con el pelo alisaíto, la ropa bien suelta , los zapatos brillantes y la cara bien afeitada . Ésa es la imagen del Ismael Rivera cantante del combo de Cortijo. Y hay una imagen del ‘después’: un mulato con el pelo al natural, vestido como la gente de a pie, con una barba estilo tornasol que va cambiando de colores y una voz que se ha echado encima todas las penurias y alegrías de su gente negra. Así como la imagen que distingue al uno del otro, el de ‘antes’ y el de ‘después’, así las canciones lanzadas al aire también conformaron las siluetas ‘anterior’ y ‘posterior’ de este cantor de leyenda.
Los compositores de “Maelo” mientras fue cantante del Combo los tuvo que compartir con su compadre Rafael Cortijo. El material de que estaban hechas las canciones de esa etapa resudaban alegría, fiesta, vacilón y orgullo patrio al llevar la música de la africanía boricua al salón de baile. Allí estaba la plena y la bomba de Don Rafael Cepeda en el Bombón de Elena y Juan José, la Maquinolandera y Las ingratitudes, de su madre Margarita Rivera y El chivo de la campana de Rafa Cortijo. El negro bembón Bobby Capó y el Ding dong de Catalino Tite Curet Alonso, canciones que dan comienzo a una relación entre compositores e intérprete que cruzará horizontalmente la línea divisoria entre el ‘antes’ y el ‘después’. Oiga, no se puede dejar atrás a Maelo el compositor. De su inspiración son las canciones Simbad el marino, La libertad eres tú, Bomba’e, Aquí estoy ya llegué, los Vaqueros y Lejos de Ti. Éstas y muchas otras por el estilo caracterizaron la propuesta del Combo de Cortijo en la voz de Ismael Rivera hasta el año 1962, cuando la espada de la justicia detiene la fiesta de pueblo que había desatado el binomio de Rafa y Maelo. Cuatro años y pico después se juntan y tratan de echar a andar el tren que se llevó a Perico el sordo por el medio, pero la espada seguía agrandando la herida hasta que el binomio ya no fue más. Cada uno tomó su rumbo. Rafa se quedó en la Isla, pero Maelo alzó vuelo hacia los nuevayores que le sirvieron de escenario al ‘después’ de su historia.


La figura que Ismael Rivera se construye en Nueva York es una muy distinta a la del bonitillo jodedor que había construido en Puerto Rico. La imagen de sabio callejero, tipo reflexivo y maestro del soneo la construyen las canciones que él decide cantar producto de unos compositores que le apoyan incondicionalmente y que creen que Maelo se merece un espacio propio en el boom de la música latina neoyorquina de finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado.
La historia del mejor sonero de todos los tiempos está contenida en la discografía que dejó a su paso. Las manos de Bobby Capó, Tite Curet Alonso y Javier Vásquez, entre otros, proveen el material sobre el que Ismael soneará su leyenda. Ismael Rivera y sus Cachimbos, Lo último en la avenida, Traigo de todo, Esto es lo mío, El sentimiento del Sonero Mayor, Oro y Feliz Navidad son algunos de los títulos de los discos grabados en la Ciudad de los rascacielos. También esta el disco grabado con Celia Cruz y la Orquesta de Tito Puente, así como las grabaciones que hiciera con el sello que fue su competencia, Fania.

Dígame usted si El Incomprendido, Ella no merece un llanto, Sale el sol, Las Tumbas, Qué te pasa a ti, Quiero a mi pueblo, Si te cojo, Si yo pudiera y El Niche, canciones todas inspiradas por Bobby Capó no le van dibujando el perfil legendario de nuestro Maelo. Por otra parte dígame también si las siguientes inspiradas por Tite Curet no van completando el cuadro que quiero mostrarle; De todas maneras rosas, Las caras lindas, La Perla, Valió la pena esperar, La oportunidad, Profesión esperanza y Mi música. El Sonero echa mano también de compositores anteriores a su generación, como lo son Plácido Acevedo y Pedro Flores, para comunicar las inquietudes románticas y espirituales que guían su camino. En acetato quedaron grabadas Dueña de mi inspiración, Carimbo, Angélica y Comedia de Don Plácido, y Orgullosa, Traigo de todo y Mañana es domingo de Don Pedro. Para el ritual de los cuerpos, el baile, el pianista de Los Cachimbos Javier Vásquez le compuso Soy Feliz, No soy para ti, Traigo salsa, Suave, Witinila, Me tienes loco y Mi son sabroso. Otros compositores como Henry Williams que le compuso El Nazareno, Chiquitín García, Johnny Ortiz, Don Felo, Carlos Suárez, entre otros, aportaron al repertorio que inspiró la leyenda del Insuperable Sonero de soneros, el mayor en idiosincrasia, Ismael Maelo Rivera.



Entre todos los compositores escojo a dos cuyas canciones se acercan más al sonero de carne y hueso que muestran las imágenes de un Ismael descamisado bailando bomba descalzo en las arenas de Loiza y al mismo descamisado cargando el féretro de su amigo de vida, Rafael Cortijo, desde el residencial Lloréns Torres hasta el cementerio de Villa Palmeras. A estos, Bobby Capó y Catalino Tite Curet Alonso, les llamo los compositores de Maelo.



lunes, 29 de abril de 2013

EL GENIO DETRÁS DEL SON


Para percatarse de la inmensa contribución que Ignacio Loyola Rodríguez Scull conocido mundialmente como Arsenio Rodríguez, “El ciego maravilloso” le brindó a la música tanto cubana como internacional, tenemos que escribir primero sobre el origen del son, oriundo de la región oriental de la isla cubana, principalmente Santiago, y la cordillera montañosa de Sierra Maestra.
Ese género musical surgió a fines del siglo XIX, y quedó en manos de Nené Manfugás popularizarlo en los carnavales de Santiago. Nené ejecutaba un instrumento rústico, de tres cuerdas dobles, asentadas en una caja de madera que llamaban tres, instrumento que se convertiría, hasta el día de hoy, en el símbolo del son.

En el año 1909, el son se propagó por todo el territorio cubano, y en la década del 20, los cuartetos que provenían de las zonas rurales se transformaron en sextetos. Aunque originalmente era un baile de las clases pobres de los solares habaneros, siendo rechazado ásperamente por los sectores acomodados e incluso prohibido por el gobierno, que lo consideraba inmoral por sus estribillos cadenciosos y sensuales, el son pasó a convertirse primero en el género nacional de la isla y después del mundo entero debido a su gran difusión discográfica. En 1930, la orquesta de Don Aspiazu, con su cantante Antonio Machín, convirtió al son-pregón El manicero, de Moisés Simón, en un éxito mundial.

Arsenio nació el 30 de agosto de 1911 en Guira de Macurije, provincia de Matanzas, Cuba, y pocos lo conocieron por su verdadero nombre, Ignacio Loyola Rodríguez Scull. Pasó su infancia en el pueblo habanero de Güines, donde aprendió las ricas raíces de la música cubana autóctona. Esa formación repercutió siempre en su obra, tanto por su manera de hacer repicar el tambor como por los solos que interpretaba en su inseparable instrumento, el tres. Descendiente de esclavos congoleses, Arsenio quedó ciego a los siete años otros dicen que a los trece después de sufrir un golpe en la cabeza de una pértiga de carreta y una pavorosa patada del caballo que la tiraba.
Junto a sus hermanos, aprendió desde niño a tocar tambores de congas callejeras rituales litúrgicos afro y rumbas profanas, percusión y bajo, aunque la influencia de famosos tresistas como Manfugás, Isaac Oviedo y Eliseo Sirviera hizo que el tres se convirtiera en su instrumento principal.
Comenzó a componer desde muy joven. A comienzos de los años 30 formó El Sexteto Boston, y en 1937 se unió a un septeto, Bellamar, liderado por el trompetista José Interain. Ese mismo año se escucharon radiofónicamente sus primeras composiciones, Bruca maniguá, Ven acá, Tomás y Funfuñando, cantadas por Miguelito Valdés con la Orquesta Casino de la Playa.

Los conjuntos surgieron en 1940, cuando Arsenio decidió ampliar el formato del septeto y le añadió dos trompetas, un piano y la tumbadora. Fue un cambio que revolucionó la música cubana, ya que hasta ese entonces, debido a un edicto establecido por el presidente Gerardo Machado, se prohibía el uso de las congas en las orquestas cubanas. La guitarra dejó de utilizarse en los conjuntos (con excepción de la Sonora Matancera, ya que ése era el instrumento que tocaba su director, Rogelio Martínez), quedando el tres como el instrumento emblemático de las agrupaciones soneras. En poco tiempo, otro genio musical, el flautista Antonio Arcaño, incorporó por primera vez las tumbadoras en su charanga.
 En el conjunto de Arsenio, el tres se ejecutaba con un estilo distinto, porque permitía que el piano elaborara ‘tumbaos’ de gran vitalidad que influyeron mucho en la formación de La Sonora Ponceña y que la trompeta desarrollara improvisaciones que, si bien le pertenecían a temas cubanos, partían mayormente del swing americano. Con esta perspectiva, el Conjunto de Arsenio formó la base que otras célebres agrupaciones copiaron, creándole una nueva sonoridad al son, y una simetría que es la base de lo que hoy se llama salsa.
Y si eso no fuera poco, durante ese mismo período, Rodríguez fue responsable, junto con Arcaño y Dámaso Pérez Prado, de desarrollar el ritmo del mambo. Recuerdo que Pérez Prado, cuando el mambo estaba en su apogeo, se encontró con Arsenio en Los Angeles, California, y después de un fuerte abrazo, le dijo: “Maestro, usted lo inventó… pero yo lo hice famoso”.
En los años 40 se grabaron muchos de su más famosas composiciones: A Belén le toca ahora, La Yuca de Catalina, Juventud Amaliana y quizás su obra más famosa, el inolvidable bolero La vida es un sueño, escrito en uno de sus momentos más difíciles, después de un intento sin éxito por recuperar la vista en 1947.


En Cuba, entre los miembros de su banda hubo varias figuras que fueron claves en el desarrollo del son, como los vocalistas Miguelito Cuní, Marcelino Guerra y René Scull, los pianistas Lilí Martínez y Rubén González y los trompetistas Féliz Chappotín y Chocolate Armenteros. En 1953, Arsenio se mudó a Nueva York, dejando su conjunto en Cuba bajo la dirección de Chappotín, quien llegó a ser, por derecho propio, otra leyenda de la música cubana.

Por más de diez años, la popularidad de Rodríguez en Nueva York, aunque bien fuerte, no fue lo que había sido en Cuba. Aún así, eso no mermó su don para escribir acerca de asuntos cotidianos, como lo reflejan sus composiciones La gente del Bronx y Cómo se goza en el barrio.
A fines de los ’50, grabó “Primitivo” y apareció junto a sus hermanos Quique y César Rodríguez en “Palo Congo”  disco fue editado bajo el nombre del conguero Sabú Martínez, pese a que Rodríguez compuso casi todos los temas y tocó el tres y la percusión. Ese álbum incluye cantos de Palo Congo, la religión afrocubana de origen congolés. Arsenio también grabó Tribilín cantore en 1958.
Arsenio siempre buscó que su música evolucionara y que su sonido mejorara, por lo que a mediados de los 50 lanzó el álbum “Sabroso y caliente”, en el que por primera vez le agregó flauta y timbales al diseño del conjunto. Hasta su muerte, “El Ciego Maravilloso” continuó experimentando con diferentes instrumentaciones, agregándole a veces a su banda uno o más saxos.
En el apogeo de las pachangas . En mayo de 1961, el escritor Banny Quintero entrevistó a Arsenio, y éste le explicó que la pachanga salió cuando a su formato de conjunto le agregaron flauta y violín. “Lo que una vez se llamó Chivo, luego Capetillo, después mambo, más tarde Cha-cha-chá y ahora, cansados de tantos acordes disonantes, con ganas de oír otros ritmos, han virado para buscar el llamado Chivo (o Capetillo), pero con menos armonización que la del son montuno”, explicó. “Cuando lo llamé mambo, se lo cogió Pérez Prado; y cuando lo volví a llamar son montuno, le pusieron flauta y violín lo trajo Fajardo a Nueva York y los llevó la Aragón por el mundo entero y después me entero que fue ese ritmo el de Palmieri y de Pacheco y que nació en El Bronx. ¡Qué cosas tiene la Pachanga! Para terminar, después de pedir perdón por la inmodestia, dijo que él, Arsenio Rodríguez, seguía siendo el padre de la criatura, lo que ahora se llamaba ‘Pachanga’.”

En 1963, Arsenio, alicaído por la carencia de un clima propicio para su trabajo, decidió abandonar Nueva York y mudarse a Los Angeles, donde por años fue director de la orquesta de planta en el popular Club Virginia’s, y donde las letras de sus sones relumbraban por su tres y gracias a la voz del cantante Oscar López.

Aunque lejos de su patria, Arsenio fue una de las más importantes figuras en la historia de la música cubana, ya que junto a clásicos como Bienvenido Julián Gutiérrez, Ignacio Piñeiro y Benny Moré, llevó el son a sus más altos niveles.

Compositor prolífico, escribió cerca de 200 canciones, entre ellas, los sones Bruca maniguá, Güira de Macurijes, Fuego en el 23, Laborí, Tumba palo cocuyé, No me llores, Lo dicen todas, El reloj de la pastora, Se acabaron los guapos en Yateras, Dame un chachito para guele, Tocoloro pájaro que nunca vuela y Yo no engaño a las nenas, convertidos hoy en piezas antológicas, así como los boleros La vida es un sueño, Zenaida, En su partir, Feliz viaje, Acerca el oído y Nos estamos alejando, entre otros. En sus años finales, continuó experimentando, desarrollando un estilo que llamó “swing son”. Su última grabación fue “Arsenio dice” (1968), lanzada por Tico.

Tresista sin igual, sus innovaciones cambiaron totalmente el marco de la música bailable latina, influyendo tremendamente a muchos de los jóvenes artistas hispanoamericanos que vivían en Nueva York, como Willie Colón y Larry Harlow, efecto que hizo posible lo que eventualmente sería su base musical
Para el Cieguito Maravilloso, el son era indiscutiblemente la parte esencial de su vida. El llevaba en la sangre el acento y espíritu de su nación mediante ritmos y melodías que hoy forman su idiosincrasia sonora. No por azar, su nombre figura entre los grandes del son.

Ignacio Loyola Rodríguez Scull (Arsenio Rodríguez) falleció de pulmonía el 30 de diciembre de 1970 en Los Ángeles, California.

Gracias al ciego maravilloso por ser uno de los mas grandes aportes de lo que conocemos hoy como Salsa y los Peruanos Y latinos Salseros de Corazon, Siempre debemos tenerlo presente, Ya que nos dejo un gran legado que seguira de generacion en generacion, Sin duda alguna.

Documental que relata la vida de Chamaco Ramirez


El hijo del salsero Chamaco Ramírez describe como un "sueño" la realización del documental "Alive and kicking: La verdadera historia de Chamaco Ramírez", que cuenta con la producción de Omar Torres.
"Esto es un sueño, una búsqueda de muchos años. Tuve que tocar puertas para documentar la historia de mi papá", dijo a la Agencia Efe Ramón Luis Ramírez hijo, en una pausa de la grabación del proyecto cinematográfico dirigido por Omar Torres Kortright y Eduardo Cintrón.
Ramón Luis Ramírez Toro (1941-1983) murió asesinado en el barrio de El Bronx en Nueva York el 26 de marzo de 1983, cuando apenas tenía 41 años.
Ramírez hijo contó que el documentar la vida de su padre había sido "cuesta arriba" hasta que el salsero Herman Olivera lo puso en contacto con Omar Torres y empezaron a dirigirles "hacia el sueño" de recopilar la historia del popular salsero.
El documental cuenta con múltiples artistas, como Gilberto Santa Rosa, Cano Estremera, Luis “Perico” Ortiz, Andy Montañez, Pupy Cantor y Cheo Feliciano, entre otros, destacó Torres Kortright. También colaboran en este proyecto los raperos Tego Calderón y Vico-C.

Chamaco Ramírez fue autor e intérprete del clásico “Trucutú”, y también hizo famosos varios temas de Catalino “Tite” Curet Alonso como “Planté bandera” y “Pa’lante otra vez”, acompañado por la Primerísima Orquesta de Tommy Olivencia en las décadas de 1960 y 1970.

“Es uno de los soneros más grandes que ha dado Puerto Rico. Lo comparo con Ismael Rivera. Chamaco improvisaba de una manera distinta. Tenía una habilidad para el soneo que muy pocos pudieran hacer lo que hizo”, dijo Andy Montañez en el documental, aclarando que aunque no fue un amigo cercano del fenecido sonero, lo admiraba.
“Estamos bien contentos con este viaje, porque estamos viendo en perspectiva el alcance de este proyecto", aseguró el Productor Omar Torres, de 36 años.

"Estamos redescubriendo el personaje y rescatando todo lo que se pensaba que estaba perdido", añadió Torres, quien desde hace nueve años organiza en Chicago el espectáculo "Tribute to the Improvisational Singer", cuya edición del año pasado estuvo dedicada a Chamaco Ramírez.

Torres dijo que su interés por documentar la vida de Ramírez responde a que no había ningún proyecto que haya dejado testimonio de la carrera del artista.





domingo, 28 de abril de 2013

CLÍNICA DE PERCUSIÓN CON GIOVANNI HIDALGO


SALSA EN JUNIO

UNA NOCHE DE SALSA IV se ha convertido en todo un evento tradicional en nuestro país.  Este año traerá a nuestro país a las mejores orquestas del planeta para un concierto único e imperdible el 22 de Junio en el Estadio Nacional. EL GRAN COMBO de Puerto Rico, LA SONORA PONCEÑA, el GRUPO NICHE, y LOS ADOLESCENTES serán las estrellas que le darán luz y sabor a una noche que promete una maratón musical para la historia.


jueves, 25 de abril de 2013

Se formo la Rumba..Con Luisito

Para aquellos que no lo conocen, Luisito Quintero músico percusionista nació en la ciudad de Caracas, Venezuela el 24 de Agosto de 1967. Sus primeros pasos fueron en el ambiente de los ritmos navideños venezolanos como la parranda, gaita y aguinaldos, ingresa a la agrupación "La Nueva Generación", donde ejecutaba el bongó y el timbal siendo un niño de tan solo a ocho (8) años de edad, luego sale a formar parte de la orquesta "Fa Menor", de allí con tan solo 12 años de edad pasa a formar parte de una de las orquestas venezolanas más representativas de la época como lo fue, El Trabuco Venezolano, luego forma parte de la Orquesta "Siete Cuero" y permaneció por 10 años aproximadamente con la orquesta del Sonero del Mundo Oscar D´León.

En 1992, fija residencia en la ciudad de Nueva York, donde realiza trabajos para grandes luminarias de la música como Natalie Cole, David Sanborn, Diana Krall, George Benson, así como Linda Caballero “La India” y sigue grabando junto a músicos importantes como Gonzalo Rubalcaba, Isidro Infante, la Orquesta ganadora del Grammy Spanish Harlem Orchestra (SHO), ha tocado con Celia Cruz, Tito Puente, entre otros.



LA SALSA MAYOR Y SUS CONTROVERSIAS


Considerando los grandes aportes que tanto musicólogos como musicógrafos han escrito respecto a las controversias, que a veces se dan en base a soneos , es decir, pregones entre los artistas que una vez tuvieran una relación que después se agrió, tengo a bien referirme a una que se suscitó en 1978, entre el cantante panameño Carlos El Grande (cuyo nombre es Calixto Ferrer Pérez) y el venezolano Oscar D'León.
Resulta que en 1977, Oscar D'León visitó por primera vez Panamá con su  primer grupo llamado La Salsa Mayor. Alternó con Oscar, en algunas de las presentaciones de aquella ocasión, un conjunto panameño que se nombraba Los Excelentes de Toti Pino y cuyo cantante lo era Carlos El Grande. Oscar quedó maravillado del talento del panameño y le prometió ayudarlo en su carrera, siempre y cuando se radicase en Caracas, Venezuela. En 1978, bajo las promesas de D'León, Carlos El Grande viaja a Venezuela pero con la mala suerte de que los ofrecimientos del "Diablo de la Salsa" se hicieron inexistentes. Indudablemente, ésto afectó anímicamente a Carlos, lo dejó un tanto resentido.

Por ironías del destino,  también en 1978, un grupo de músicos de La Salsa Mayor de Oscar, entra en severos conflictos con éste y deciden separarse para formar un nuevo grupo. Uno de los principales disidentes era Leo Pacheco, quien era vocalista y segunda voz de Oscar, y fue Pacheco el factor vital en la creación de la nueva agrupación llamada Nuestra Orquesta La Salsa Mayor. Pacheco recluta a Carlos El Grande  y a Pellín Rodríguez de Puerto Rico  que fue famoso con El Gran Combo- para la formación vocal de la banda .

Ese mismo año, La Orquesta La Salsa Mayor grabó un disco muy exitoso denominado "De frente y luchando", para el sello Velvet . En esta grabación, el primer tema se llamó "Fuimos Amigos", un arreglo musical del "Rey del Bajo", el puertorriqueño Bobby Valentín y que fue composición de Maritza Blanco de Puchi, la esposa de William Puchi; trombonista y violinista también disidente de Oscar. El tema en cuestión empieza con un dúo de Leo Pacheco y Carlos El Grande, los cuales le tiran duro a Oscar D'León expresando algo así: "amigos fuimos amigos, hermanos del alma", "amigos fuimos amigos, hermanos del alma", "pero te burlaste de mi y yo en ti creía mi hermano", "tu mentías", "te ayudé, estuve contigo, contabas conmigo", "te ayudé, estuve contigo contabas conmigo", "y yo esperaba de ti, recompensa a mi fe", "nunca llegó", "alcanzaste el poder", "te convertiste en rey", "y te olvidaste que yo", "te ayudé a vencer".
En otra melodía del disco, cuya letra es del timbalero Alfredo Padilla otro de los disidentes y que se intitula "Sonerito", Carlos al principio de la canción dice algo asi: "mi hermano yo soy sonero, y vengo de Panamá", "a tratar de divertirlos con mi salsita de allá", "creo que nací pa' esto, porque lo llevo en las venas", "mi cantar quita las penas, la música yo la siento". El panameño empieza con sus pullas, cuando en los soneos dice:"aalá, alá, alá, alalalalá, yo te cantaré contento", "si tu me dices cositas malas, acuérdate que se las lleva el viento". Y después en un momento, Carlos pregona crudamente en contra de Oscar cuando dice: "que no se te caiga el bajo mi hermano".

En 1978 igualmente, Oscar D'León con el resto de los músicos que quedaron de la "deserción", y con otros recién llegados, arma otra cuadrilla que en primer término mantuvo el nombre de Oscar D'León y su Salsa Mayor, También a esta orquesta recién formada, llegó Wladimir Lozano, un bolerista compatriota de Oscar D'León, con quien éste último compartió tarima y grabaciones en la banda venezolana llamada Dimensión Latina, y en ella ambos se internacionalizaron por primera vez de forma muy exitosa. En poco tiempo y en el mismo año, la nueva conformación musical  graba un álbum doble, bajo los arreglos de Oscar D'León, "Culebra" Iriarte y José "Cholo" Ortiz que se intituló Oscar D'León y su Salsa Mayor, con el sello TH , y en él aparece un tema de Sandy Omar González intitulado "La Mano" y en éste Oscar se defiende específicamente de lo que le envió Carlos El Grande en "Fuimos amigos".

"La Mano" decía en su primera parte algo así: "¿porqué no me seguiste cuando te di la mano?", "ahora te pesa, caíste en el fango", "¿porqué no me seguiste cuando te di la mano?", "ahora te pesa, caíste en el fango", "¡en el fango!", "te fuiste de mi, no me tuviste fe", "y si tu supieras que ahora soy feliz", "¿quién te aconsejó?", "ese no es tu amigo", "y ahora te pesa, el no estar conmigo", "mamita linda, ¿quién te aconsejó?", "ese no es tu amigo", "y ahora te pesa, el no estar conmigo", "alá, lá, lá, lá, conmigo, sarabaribará". Oscar en la sesión de pregones se da a respetar con cosas como éstas: "yo te lo dije una vez, ¡sí!", "que no pisaras el mango", "porque ibas a resbalar y te lo digo", "caerías al fango", "oye, que te vaya bien mamá, oh, no", "recógela, vete en un tren", "esto no es cosa de juego", "tu nunca fuiste mi hermana", "por eso voy a decirte, que", "yo me voy pa' onde me da la gana", "que te vaya bien, mamá". Esta canción de D'León tenía un coro irónico que decía: "que te vaya bien".
Carlos El Grande vive en la actualidad en Miami, Estados Unidos, pero se mantiene trabajando siempre en la música y desde 1978, cuando alcanzó el estrellato con Nuestra Orquesta La Salsa Mayor, ha tenido una carrera sobresaliente y se ha involucrado con gente  como Ray Barreto, Naty  quien tuvo un grupo de charanga-, José Mangual, Jr., Eddie Montalvo, por mencionar algunos.
Don Oscar D'León, por su parte, es el músico salsero más grande que ha parido  Venezuela e incluso toda Sudamérica y debido a su incuestionable fama mundial muchos también le llaman "El Sonero del Mundo".