domingo, 5 de mayo de 2013

LOS CAMINOS DE LA VIDA



Y te fuiste negrito salsero,
culminaste mi risa en llanto,
y la alegría del baile
se perdió en tus zapatos.

Que gusto saber que no soy el único coleccionista apasionado con la salsa en este país….
Que gusto saber que los salseros van saliendo del cajón en el cual estaban escondido !!!!

Comienzo así, para dar énfasis a lo que hace varios años vengo viviendo, debido a esta gran pasión que tengo llamada salsa. Debido a mi juventud, estado rodeado de personas contemporáneas a mí, a la cual el 99% por no exagerar, es consumidor de los géneros que están de moda y que muchos confunden en ciertos casos escuchar timba, con ser salsero de corazón (Lo cual no puedo mentir, por un momento yo también me confundí) .

Pues si, eh ido lidiando con esto por mucho tiempo, me sentía solo, acompañado de un vicio sano, el cual es coleccionar vinilos, libros, cd, dvd y todo lo que este relacionado a esta pasión.

Llego el momento de lo moderno, de llegar a conocer a personas que quizás sin esta tecnología, en mi vida lograría conocer, Por eso me alegro que ello haya llegado, Pues descubrí que no estaba solo, que existía personas las cuales compartían esa misma pasión.


Fue así que llegue a formar parte de los fanáticos del cano, los denominados caneros, a los cuales agradezco infinitamente, pues me hicieron sentir que en mi país, rumba todavía había, Pero ya que no me siento cómodo con la palabra grupo, Pues a mi sincera opinión pienso, que es como cerrar bajo cuatro llaves mi pasión y añadido de acontecimientos del agrado del salsero.

Comenze mi camino buscando personas del mismo interés propio ( salsa), logro conocer por medio de las redes sociales al Sr. Gerardo Garcia el cual por ese medio amablemente me invita a su reunión ya conocida por los salseros que se realiza en Miraflores.

A todo esto, logro asistir, pero llego sin mi material más preciado mis vinilos, Pues quería ver la manera en como se manejaba estas reuniones y debo admitir que me sentí un novel por otro lado, sentía un poco de temor en saber que quizás con mi colección no llegaría a sorprender. Pero no todo es color de rosa como cada historia de vida, como ya lo menciones antes, soy un joven apasionado, Y lastimosamente los peruanos estamos acostumbrados a Pre-Juzgar a las personas por su edad o sexo, esa noche me toco vivirlo y sentí cierta discriminación por mi edad ( Entre mi persona dije, siempre hay revanchas en la vida).

Pues con esa molestia tuve que retirarme y seguir mi camino gracias al organizador y presidente de asocosalsa Perú, El Sr. Gerardo fui invitado nuevamente, ahora como coleccionista! Ya la cosa, se puso brava!, Tenia que sorprender a aquellos que no creían que un joven tremenda artillería tenia.



Recuerdo que con un final de bolero Panameño que duro exactamente 10 minutos puso al público sorprendido, llegaron los aplausos, lo cual me alegro bastante y me dio tranquilidad, pues no quería respeto, Solo quería hacer saber que quizás yo no pude vivir esas épocas, Pero que hubo alguien en mi vida que a mi persona conocer hizo.

Después de aquella presentación oficial como coleccionista, logre conocer más personas con la misma afinidad llamada salsa. Es así que me doy cuenta, que el Perú es un país de salseros en cada rincón, Pero en su mayoría salseros ingratos, Porque digo esto, pues fácil la gran totalidad de empresarios salseros temen invertir, por miedo a perder, Y les doy la razón el salsero exige, Lo que muchas veces no da.

Este escrito no solo es de mi experiencia personal o para contarle parte de mi vida, Sino para agradecer a los caneros del Perú, al Sr Gerardo Garcia y Asocosalsa Peru, a la Radio Mambo inn, A Julio Herrera de la radio Salseros & Punto, A Martin Gómez del Periódico el comercio, Daniel Martínez de Sones & Soneros, a los Salseros de acero, A los Rumberos del callejón, A salchicha con huevo del gran huacho, Y a todos aquellos que de una u otra manera ponemos un granito de arena a esta gran pasión que yo llamo salsa, estoy seguro que es el inicio de grandes acontecimientos en el país, Soñando con algún día Lima, Sea la capital de la salsa ahiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.






PARA EL SALSERO DE CORAZON, LA RUMBA DURA POR SIEMPRE 


J.P.R.P LA TINTA DE JEAN PAUL



sábado, 4 de mayo de 2013

Falleció destacado músico cubano César Portillo de La Luz


César Portillo de la Luz, destacado músico cubano y compositor de temas antológicos como Contigo en la distancia, falleció en la mañana de este sábado en La Habana a los 90 años, según informó a la prensa el Ministerio de Cultura.
Uno de los fundadores del “filin”, manera particular de interpretación del bolero fuertemente influenciada por el jazz, Portillo de la Luz se distinguió por sus composiciones de gran elaboración poética, amplio sentido armónico y líneas melódicas de gran riqueza.
Su conocida obra como autor enriqueció el patrimonio de la canción cubana y universal con temas como Contigo en la distacia y Tú mi delirio, ambas con más de 100 versiones; y otras como Sabrosón, Noche cubana, Realidad y Fantasía y Canción de un festival.
Entre los intérpretes más reconocidos de sus obras se encuentran Nat King Cole, Pedro Infante, Litto Nebbia, German Valdez Tin Tan, José José, Pedro Vargas, Lucho Gatica, Luis Miguel, Luis Mariano, Plácido Domingo, Caetano Veloso, María Bethania y la Orquesta Sinfónica de Londres, entre otros.
Señala la nota que por voluntad propia, su cadáver será cremado y sus cenizas expuestas el próximo lunes seis, desde las nueve de la mañana a la una de la tarde, en la Funeraria de Calzada y K, de la capital.


viernes, 3 de mayo de 2013

CHUCHO CREE QUE CUBA LE DEBE HOMENAJE A SU PADRE


Chucho Valdés reprocha a las instituciones culturales y prensa de la isla a Cuba por no haber reconocido nunca a una de las figuras más prominentes del jazz latino a nivel mundial.

El afamado músico cubano Chucho Valdés considera que Cuba le debe un tributo a su padre, Bebo Valdés (1918 – 2013) considerado una leyenda de la música cubana que al igual que Chucho ha sido aclamado en los más importantes escenarios del mundo.
"Cuba le debe un tributo especial a mi papá, una figura mundial de la música", afirmó Chucho Valdés en entrevista con la Agencia France Press, recordando que en vida de Bebo, ganador de siete premios Grammy, los medios cubanos nunca hablaron de él.

"Me han contado que la radio y la televisión cubanas sí hablaron de mi papá el día que murió. Pero Cuba tendrá que hacerle un tributo, se lo debe ", recalcó el músico, señalando que en Málaga, sur de España, le han hecho un "hermoso homenaje" a Bebo, en la misma calle donde él vivió. "Eso fue precioso", dijo.
"Y pienso que en Cuba hay que hacer eso mismo. Y habrá que hacerlo ahora, no más tarde", subrayó. "Y mis reproches no son sólo por Bebo. No está bien que en Cuba se  silencie a los músicos sólo porque no están en el país", criticó en una entrevista con la AFP en un hotel de París, el director del Festival Internacional de Jazz de La Habana.
El pianista cubano Chucho Valdés se encuentra en la capital francesa para el lanzamiento el próximo lunes de su último disco "Border-free", que fusiona flamenco, jazz, ritmos afrocubanos y comanches.



Feliz Cumpleaños Andrea Brachfeld






LA PERFECTA Y LO QUE SIGNIFICA EN EL SALSERO


Hace cincuenta años, un joven puertorriqueño, nacido y residente en Nueva York, se las ingeniaba para iniciar su empresa propia. Me lo imagino inseguro por la pérdida reciente de su empleo nada más y nada menos que con la Orquesta de Tito Rodríguez, pero ansioso por la oportunidad de experimentar con los sonidos y ritmos que golpeaban en su mente y empujaban sus manos. Creo que ni él mismo podría recordar y enumerar con precisión todos los sonidos, ritmos y melodías que se debatían, contrapunteaban, bailaban y armonizaban entre sus orejas, en una lucha por acompasarse, a la vez que sostener y expandir sus fugas y con aspiraciones de alcanzar la perfección. Tito Rodríguez lo había botado precisamente por sus excesos percusivos en el piano; y es que no podía contener sus impulsos musicales. A partir de la fundación de La Perfecta en 1962, Eddie Palmieri iniciará la revolución musical más importante en la cultura caribeña de la segunda mitad del siglo veinte.


Muchas cosas pasaban en el ambiente y muchos músicos interactuaban con una gama de sonidos de diferentes tradiciones y con el ímpetu de experimentar con nuevas variaciones. Eddie no era el único,  Estaban Fajardo, Pacheco, Barretto, Joe Quijano y muchos más, experimentando con conjuntos pequeños que pudieran competir con los Big Bands, en sonoridad y en guisos. Mucho de lo que Eddie hizo durante inicios de los 60 lo estaban haciendo otros y La Perfecta en esos años era un disco grande, pero no necesariamente el más grande. Si hoy quiero remontarme a ese momento en que nace La Perfecta es porque mirando su nacimiento y su historia puedo apreciar esas combinaciones y, a través de ellas, el desarrollo de ese sonido único que llamamos “sonido Palmieri”, como signo de las dimensiones y expansiones sonoras que hoy reconocemos bajo el manto de la salsa.

Les pido un esfuerzo: imaginen que escuchan un trombón, y si pueden más, imaginen que es el trombón de Barry Rogers. Pero me estoy adelantando un poco, todavía estoy en el comienzo: en La Perfecta 1962 y en el subtítulo simulo el mambo de “Lázaro y su micrófono” (El molestoso 1963: 1:41-1:57). Si un salsero del tiempo al que se le adjudica la salsa los 70, se le pregunta si el sonido de La Perfecta es salsa, muy probablemente dirá que eso es  salsa vieja, salsa clásica  o música cubana. Y quizás no se equivoca. En este disco no están los números con los que más los salseros identifican a Palmieri, aquellos grabados en la Universidad 1971 y en Sing Sing 1972 y recopilados en The Best of Eddie Palmieri 1974; más familiarizados con temas como “Muñeca” (originalmente de 1964 y regrabado con trompetas en esos dos conciertos) y “Vámonos pa’l monte” (1971).

En La Perfecta Palmieri armaba su sonido agarrado al trombón de Barry Rogers; y su jammeo característico en el piano ya se escucha en Contigo. Pero es Ritmo caliente el tema donde se siente el germen revolucionario del ritmo con salsa , con trombón y flauta, al tiempo que reconoce su filiación con Arsenio Rodríguez, cuando refigura el coro “se acabaron las guapos en Yatera” en el mambo del trombón. Sin embargo, también en La Perfecta brillan las trompetas en: ritmo nuevo danzón jazz.

No acabo de descifrar las razones que dirigieron los rumbos de aquella primera grabación a las galaxias que distinguieron el “sonido Palmieri”. Hay que reconocer eso que dicen muchos que esta grabación vacilaba entre esos ímpetus de rebeldía y su afinque con la música de los 50 y a muchísimas cosas que pasaban y pasaron en los 60. Quizás aún no comenzaba el viaje, pues apenas se cuajaba lo que sería el sonido característico de Palmieri y su primer disco se montaba sobre el boom de la pachanga, siendo el trombón la adición significativa al sonido de la flauta de las charangas. Sin embargo, quiero destacar que en La Perfecta comenzó la combinación que Eddie y sus amigos fueron armando para construir el sonido Palmieri que deslumbró la salsa y que ganó cinco Grammys.

Cuando cuarenta años después, Palmieri rebusca en las grabaciones de La Perfecta e identifica lo que pudiéramos pensar más de su gusto, es como si él se hiciera su Obra completa escogida. Entonces, explorar esos discos de La Perfecta permite ir reconociendo los sonidos con los que él construye y retrabaja su propia historia . Pero carente del trombón de Barry, Eddie entrando en el nuevo siglo tiene que rehacer los temas.

Es privilegio de ángeles recordar cómo se habrán oído los timbales de Manny Oquendo en el “pequeño corte casi medio descarga” de “Ritmo caliente”. Nosotros simples mortales: criados años más tarde y en otras ciudades nos tenemos que conformar con la magia de Julito Collazo en La Perfecta (1962, 1:40-1:47) y de José Claussell 40 años después en Ritmo caliente (2003). Y es que el timbal de Manny fue el que completó la armazón del “sonido Palmieri” a partir de su entrada en El molestoso en 1963, pero no estaba en la primera grabación. El desencanto de no poder gozar de la memoria de una de las mil veces que debió haber tocado en vivo ese corte en “Ritmo Caliente”, solo se puede consolar escuchando cómo se va afincando la integración vital de sus timbales al “sonido Palmieri” en sus grabaciones posteriores: “Lo que traigo es sabroso” (1964), “Si echo palante” (1964), “Mi mambo conga” (1965), “Bamboléate” (1967) y “Campesino” (1967). Combinación rítmico-armónica que va a desembocar en Eddie Palmieri & Friends.


Yenyeré yenyeré yenyeré cheecheré

Haciendo una selección entre esos temas, tengo que decir que el “sonido Palmieri” está casi completo en “Si echo palante”. “Si echo palante ay mira me jalan patrás”: el número comienza con una rumba con este cascareo de Manny en los timbales, que anticipa la remasterización de toques de rumba, batá, conga y mozambique, que armará un año después en “Mi mambo conga”. De corrido, “Si echo palante” tira pa’tras, porque después repite la misma letra, esta vez en tempo más pausado, marcado por trombón y piano sonido que venía destilando por dos años.

Pero si uno continúa explorando se da cuenta de que aún le falta algo. Y ese algo, ese toque revolucionario que quebrantó los patrones de la industria y de la música anterior se ve finalmente en “Azúcar” (Azúcar pa‘ti 1965), porque “Azúcar” es el eje pivotal. Y es que comenzando con Eddie golpeando y Manny cascareando, la canción te viene a decir que “El ritmo que traigo es azúcar / azúcar pa‘ti”.




Rebelde como su tiempo de hippies, luchas por los derechos civiles y en contra de la Guerra de Vietnam, Eddie imprimió en la salsa el acento revolucionario que algunos aprecian políticamente y otros rizomáticamente. Además, cincuenta años después su revolución y su búsqueda de la perfección no han terminado, por lo que obtuvo cinco Grammys en tres décadas diferentes a partir de The Sun of Latin Music (1975). Medio siglo atrás, en La Perfecta, su “Ritmo caliente” comenzó a “encender el ambiente” “pa vacilar”.


UN ESCRITO DE ENVIDIA SANA PARA AQUELLOS QUE BAILARON Y GOZARON DE AQUELLA EPOCA A LA QUE ALGUN DIA EN PENSAMIENTO REMONTARE !!!!


!!!! VIVA PALMIERI !!!! 

jueves, 2 de mayo de 2013

CON LOS POBRES ESTOY, DONDE QUIERA QUE VOY


Hay mucho de nobleza en un nombre que de un tirón y siempre suena a titán y a curandero, y en un hombre que apalabrando se regodeaba remendando penas. A tite curé. Curita pa’ las penas. Bálsamo, Agüita de ajonjolí para los pobres soy.

Catalino el catador, con las cinco vocales en el nombre y apellido. Ese es el Tite, el hombre que diseñó y replicó el armazón de la afrorriqueñidad sónica del Siglo XX.

Cheo Feliciano lo llama “el dueño y señor de la música” por tres décadas, de los 6os a los 90s. Rubén Blades lo considera “uno de los mejores compositores del Caribe, si no el mejor”. Pero esa justicia no es nueva. Que Catalino “Tite’ Curet Alonso era prodigioso no está en duda. ¿Cómo lo fue?, ese es el detalle. Astucia y deseo y dos mil canciones escritas, o algo así, y las voces conocidas  Cortijo, Ismael Rivera, La Lupe, Cheo Feliciano, que reverdecieron con él y lo condujeron a otros horizontes. Los que lo conocen de eso es de lo que hablan, de su verticalidad.

Un hombre vertical se define por su horizontalidad. Es el trayecto el que lo verticaliza. El reto de Sonó, sonó: Tite Curet , era reformular el recorrido de un hombre que fue tantas cosas y que vivió siempre con la añoranza de un cartero como el que también fue, de los que se sabían de memoria las rutas y sin teléfono móvil ni GPS recorrían barrios sin pudor ni miedo, sonriendo, qué mas, tomando café en la esquina y conquistando perros callejeros. En la horizontalidad de la ruta, tramaron recobrar al Tite que en guagua llegaba a Loíza y bailaba en la calle y hablaba con los vecinos y los vendedores de empanadillas, tomando en serio sus palabras, guardando sus voces en una grabadora, aquilatándolas luego en el balcón de reposo de un amigo artista, Samuel Lind. Y así los fragmentos de la rima y obra de Tite Curet Alonso se suceden en las voces de los cantantes, locutores, disqueros y académicos que se asoman a Tite curé también de un tirón adjetivando al periodista y escritor y cronista: “un negrito chévere… un alma de Dios”, como lo llama el locutor Rafy Torres. “Un genio… con olfato”.

Genio sería, mas no un genio acartonado. Tite no fue ni es del Olimpo. No se subió a nada y por eso nunca se cayó de pedestales. Daba los pasos que permiten rozar con las cosas con las que otros no rozan. En los sueños que venía domesticando a pie, componía al ciudadano de los lugares específicos de una patria. No venía a disolver ni a limpiar. Venía a mostrar el deleite de la revelación terrible o bellamente urgente.

 Como menciona Juan Otero Garabís, las composiciones de Tite serían música de pertenencia que “le viene a dar voz a esa imagen” del negro de los Clemente, Cepeda, Pellot que ya brillaban en el deporte y en la vida y en la imaginación tomando “el orgullo de la negritud, trasladándolo del cuerpo hacia la cara”. Y así es que brilla el betún amable de clara poesía. Y así es que en “Pa los caseríos” interpretada aquí por Fe Cortijo, Ismaelito Rivera y Juan Pablo Díaz hay intención de lucha: Que nadie los vuelva a mirar, óyelo bien, óyelo bien por encima del hombro.

Curet Alonso escribía para que otros lograran enfocar con mayor precisión. Desafiaba escribiendo en negro y blanco, cambiando el orden de los factores. Él era residente de su isla, conocía su composición, mientras otros compositores eran turistas en el trópico, que buscaban imágenes en vez de relaciones. Tite era nudo de relaciones, como lo muestran las entrevistas a Cheo Feliciano, Trina Medina y Rubén Blades. Y además, filtraba y comentaba sobre el jardín ficcionalizado y mentiroso de las tres razas unidas que se le impuso a la isla, le quitaba el insistido e inexistente barniz a la trilogía que equitativa nunca fue.

Tite vivió y narró la soterrada metástasis del país y lo que éste incubaba. Liberó energías arriesgándose. Al fin y al cabo, lo que sonó sonó y le cantaron en su entierro, como merecía. Aquí también había espacio para más canciones. Es que Tite es antisaciogénico: No hay Tite que pueda cansar, ni oído que se resista.Y aunque el populismo del Popular antes ha pecado de artificios y sentencias, el cuidado que se delata en Sonó sonó logra gestos de cariño de en un año de producciones y campañas de publicidad controvertibles y decisiones erradas. No hay cambios de letras ni mensajes forzados. Esta vez, hay más llaneza y más lleneza. Los especiales de Navidad anteriores se han insertado en la discusión pública, y no siempre han sido muy populares, pero éste es el más callejero, el más sudoroso y el más feliz de todos. Quizás también sea el más eterno. Tiene agüita de ajonjolí.



 

miércoles, 1 de mayo de 2013

DETRÁS DE UNA LEYENDA


Lo comprendí tarde, pero lo comprendí, para hablar de la leyenda musical que representa la figura de Ismael Rivera hay que trazar una línea en el cuadro de su vida artística, hacer balance en la misma y mirar a ambos lados para entender que en ese despliegue hay un ‘antes’ y un ‘después’. A un lado del paisaje está el sputnik subiendo hasta los límites de nuestra atmósfera, ocupado por un bonche de negritos en primera clase y la cara de Ismael Rivera asomada por una de las ventanillas tratando de digerir el paisaje que se le escapaba de manera vertical. Al otro lado el movimiento se percibe más lento y pesaroso, el camino terrenal lleno de obstáculos, miedos y fantasmas, en búsqueda constante de un pasaje que le lleve a la plataforma de lanzamiento de un cohete Apollo con destino allende la atmósfera terrestre.
Hay una imagen del ‘antes’: un mulato bonitillo con el pelo alisaíto, la ropa bien suelta , los zapatos brillantes y la cara bien afeitada . Ésa es la imagen del Ismael Rivera cantante del combo de Cortijo. Y hay una imagen del ‘después’: un mulato con el pelo al natural, vestido como la gente de a pie, con una barba estilo tornasol que va cambiando de colores y una voz que se ha echado encima todas las penurias y alegrías de su gente negra. Así como la imagen que distingue al uno del otro, el de ‘antes’ y el de ‘después’, así las canciones lanzadas al aire también conformaron las siluetas ‘anterior’ y ‘posterior’ de este cantor de leyenda.
Los compositores de “Maelo” mientras fue cantante del Combo los tuvo que compartir con su compadre Rafael Cortijo. El material de que estaban hechas las canciones de esa etapa resudaban alegría, fiesta, vacilón y orgullo patrio al llevar la música de la africanía boricua al salón de baile. Allí estaba la plena y la bomba de Don Rafael Cepeda en el Bombón de Elena y Juan José, la Maquinolandera y Las ingratitudes, de su madre Margarita Rivera y El chivo de la campana de Rafa Cortijo. El negro bembón Bobby Capó y el Ding dong de Catalino Tite Curet Alonso, canciones que dan comienzo a una relación entre compositores e intérprete que cruzará horizontalmente la línea divisoria entre el ‘antes’ y el ‘después’. Oiga, no se puede dejar atrás a Maelo el compositor. De su inspiración son las canciones Simbad el marino, La libertad eres tú, Bomba’e, Aquí estoy ya llegué, los Vaqueros y Lejos de Ti. Éstas y muchas otras por el estilo caracterizaron la propuesta del Combo de Cortijo en la voz de Ismael Rivera hasta el año 1962, cuando la espada de la justicia detiene la fiesta de pueblo que había desatado el binomio de Rafa y Maelo. Cuatro años y pico después se juntan y tratan de echar a andar el tren que se llevó a Perico el sordo por el medio, pero la espada seguía agrandando la herida hasta que el binomio ya no fue más. Cada uno tomó su rumbo. Rafa se quedó en la Isla, pero Maelo alzó vuelo hacia los nuevayores que le sirvieron de escenario al ‘después’ de su historia.


La figura que Ismael Rivera se construye en Nueva York es una muy distinta a la del bonitillo jodedor que había construido en Puerto Rico. La imagen de sabio callejero, tipo reflexivo y maestro del soneo la construyen las canciones que él decide cantar producto de unos compositores que le apoyan incondicionalmente y que creen que Maelo se merece un espacio propio en el boom de la música latina neoyorquina de finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado.
La historia del mejor sonero de todos los tiempos está contenida en la discografía que dejó a su paso. Las manos de Bobby Capó, Tite Curet Alonso y Javier Vásquez, entre otros, proveen el material sobre el que Ismael soneará su leyenda. Ismael Rivera y sus Cachimbos, Lo último en la avenida, Traigo de todo, Esto es lo mío, El sentimiento del Sonero Mayor, Oro y Feliz Navidad son algunos de los títulos de los discos grabados en la Ciudad de los rascacielos. También esta el disco grabado con Celia Cruz y la Orquesta de Tito Puente, así como las grabaciones que hiciera con el sello que fue su competencia, Fania.

Dígame usted si El Incomprendido, Ella no merece un llanto, Sale el sol, Las Tumbas, Qué te pasa a ti, Quiero a mi pueblo, Si te cojo, Si yo pudiera y El Niche, canciones todas inspiradas por Bobby Capó no le van dibujando el perfil legendario de nuestro Maelo. Por otra parte dígame también si las siguientes inspiradas por Tite Curet no van completando el cuadro que quiero mostrarle; De todas maneras rosas, Las caras lindas, La Perla, Valió la pena esperar, La oportunidad, Profesión esperanza y Mi música. El Sonero echa mano también de compositores anteriores a su generación, como lo son Plácido Acevedo y Pedro Flores, para comunicar las inquietudes románticas y espirituales que guían su camino. En acetato quedaron grabadas Dueña de mi inspiración, Carimbo, Angélica y Comedia de Don Plácido, y Orgullosa, Traigo de todo y Mañana es domingo de Don Pedro. Para el ritual de los cuerpos, el baile, el pianista de Los Cachimbos Javier Vásquez le compuso Soy Feliz, No soy para ti, Traigo salsa, Suave, Witinila, Me tienes loco y Mi son sabroso. Otros compositores como Henry Williams que le compuso El Nazareno, Chiquitín García, Johnny Ortiz, Don Felo, Carlos Suárez, entre otros, aportaron al repertorio que inspiró la leyenda del Insuperable Sonero de soneros, el mayor en idiosincrasia, Ismael Maelo Rivera.



Entre todos los compositores escojo a dos cuyas canciones se acercan más al sonero de carne y hueso que muestran las imágenes de un Ismael descamisado bailando bomba descalzo en las arenas de Loiza y al mismo descamisado cargando el féretro de su amigo de vida, Rafael Cortijo, desde el residencial Lloréns Torres hasta el cementerio de Villa Palmeras. A estos, Bobby Capó y Catalino Tite Curet Alonso, les llamo los compositores de Maelo.